oda a la amistad

Desde la realidad de mis pasos presentes
con la serenidad del tiempo inmóvil
miré atrás la huella distante
impregnada indeleble
sobre rues y boulevards.
Son los pasos regalados
a las calles de París.
Fijados en la memoria
quedaron los museos,
las catedrales,
los parques y jardines,
las construcciones de ayer y de hoy,
el arte palpitando en la ciudad…
Fijados en la memoria, amigo,
se instalaron los gestos elocuentes
de la recepción cotidiana
tras las caminatas compartidas
por calles y avenidas.
Tras los recorridos extenuantes
teníamos la confiada certeza
de aterrizar en la calidez de tu hogar,
refugio, abrazo, destino,
amigo.
La palabra generosa era tu saludo
y en el sabor de tus platos
conocimos virtudes insospechadas,
compartimos la emoción y el recuerdo,
descubrí tu calidad de amigo.
Y siempre atenta, omnipresente,
el exitoso complemento, la compañera,
aliento en la penumbra,
claridad del nuevo día,
amiga.
Mi amigo: no necesitas ser gigante
para ser una gran persona.
Sean mis palabras un vínculo
para expresar mi homenaje
al motor de los momentos gratos,
de las vivencias inolvidables.
Fuiste la tibieza y el calor del nido
en los días fríos.
Con la nostalgia palpitando en mi pecho
va mi apoyo para abrir nuevos caminos,
amigos.

José. Stgo, 2007

2 Comments on “oda a la amistad”


By roberto. August 22nd, 2009 at 8:49 pm

la gueaaaaaaaa mala ajjajaajajajaja

By costume mariage. October 31st, 2011 at 12:51 pm

cool article , merci pour l’info

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