Reflexions en espagnol…

En su hermosa simpleza, campesino tiene la película más clara que cien sabios y mil gobernantes

Arturo Alejandro Muñoz, desde Coltauco
(10/07)

LA PRIMAVERA PROVOCA reacciones humanas que pueden ir desde el amor profundo a la desesperanza total, pasando también por reflexiones que rara vez se dan (salvo en esta estación). Hay personas que nos sorprenden con actitudes y opiniones a veces extemporáneas o simplemente notables.

Yo habría jurado que conocía al dedillo la forma de pensar que caracterizaba a uno de los trabajadores agrícolas que vive por las cercanías de mi barrio. Por respeto a él omitiré su verdadero nombre y –para efectos de esta columa- lo llamaré ‘Pancho’. Tiene más de 50 años de edad, es padre de tres cabros que estudian en el liceo de la comuna y le ayudan durante el verano trabajando como temporeros, lo que por cierto permite al grupo familiar aumentar los ingresos con los que deberá enfrentarse luego la dura cesantía invernal.

Pancho tuvo oportunidad de presenciar un par de programas de la televisión por cable, específicamente el canal del National Geographic, que lo dejaron tiritando en la pitilla. A partir de ese momento se transformó en un ferviente defensor del ecosistema y es un convencido de que el Hombre, el ser humano mejor dicho, para noe xcluir a la mujer, es el único animal que no pertenece naturalmente al sistema de vida del planeta. “Si el Hombre desaparece, el mundo no sufriría desastre alguno, al revés, la vida de muchas especies volvería a surgir”, afirma Pancho con la vehemencia de un experto.

Me dio una clase espectacular al respecto. “Todas y cada una de las especies que pueblan la tierra se alimentan de otra especie, o de algunas pocas especies; pero el hombre es omnívoro y se alimenta de todas las especies; es un depredador salvaje”. Cierto, así es. Por ejemplo, los grandes felinos no comen aves, hierbas, frutas ni peces. Quizá es una cuestión de ubicación geográfica. En las sabanas africanas no hay hortalizas ni alpacas. “El hombre ha ocupado todos los rincones del planeta, y en ellos se transformó en un destructor absoluto; no siempre por necesidad de alimentarse, sino por simple dominio, por poseer más propiedades que el resto de sus iguales, a los que también intenta destruir aplicando la fuerza de las armas o el poder del dinero. Sólo el Hombre ataca porque sí y vive en estado de guerra”.

Los científicos han informado que si de la faz de la tierra desaparecieran los insectos, o los ratones, o cualquier especie (menos la humana), el mundo experimentaría el término de la vida, el fin del ciclo vital, transformándose en un escenario similar al que encontraron en Marte los satélites norteamericanos y japoneses. “Hay animales que comen solamente cadáveres, pero no atacan seres vivos. Buitres, cernícalos y cóndores jamás matarán por comer…esperan que la señora muerte haga su trabajo, o que otras especies cacen y se alimenten para luego dejarse caer en procura de los restos. Todos los animales, una vez alimentados, permiten que la cadena vital continúe tranquilamente su recorrido…todos, menos el hombre”.

Pancho cree que si existe vida inteligente en otros planetas ninguna visita nos llegará por estos lados, ya que difícilmente esos seres querrán tener contacto con humanos agresivos, devoradores, depredadores. “Es que al contrario de lo que muchos dicen, estamos fuera de la cadena alimenticia y alejados del ciclo vital. Es decir, el Hombre no es imprescindible ni necesario en este planeta, y afirmar que somos hechos a la imagen y semejanza de Dios es una mentira enorme, ya que no puedo imaginarme a Dios como devorador, asesino, soberbio y bravucón”. Lo grave, según él, es que a diferencia del resto de la población animal o fauna, somos los únicos que luchamos con dientes apretados para tener más de un nido, cien nidos….queremos apropiarnos del dominio total aun a costa de provocar seriamente a la naturaleza.

“Los humanos quemamos los bosques, talamos hasta los arbustos, derretimos los glaciares, ensuciamos los ríos, mares y lagos, le ponemos cemento a la tierra, calentamos el mundo con motores de combustión interna y enormes chimeneas industriales, depositamos diariamente millones de toneladas de basura sobre la corteza del planeta, consumimos mucho más de lo que requerimos, nos matamos entre iguales por el gusto de dominar por dominar….y nos llamamos civilizados, reyes de la Creación, hijos de Dios”. Pancho está alelado con su nuevo descubrimiento.

La última vez que conversé con él, estaba preocupado por el aumento de la población humana. “Salvo nosotros, todas las otras especies tienen un ciclo de reproducción…el Hombre puede reproducirse en cualquier momento del año y eso ya marca una notable comprobación de que no pertenecemos naturalmente al ciclo vital. Además, cada año se va reduciendo la edad en que los jóvenes comienzan a ejercitar sus virtudes sexuales”. Está seguro de que el ser humano ha mal usado su capacidad cerebral porque sobre ella se impuso la adicción al dominio y al consumo, siendo usada para destruir más que para construir. “En cien años más, la figura de Dios y las religiones serán elementos difusos que nadie –o muy pocos- respetarán. Entonces, será la misma naturaleza quien ponga coto violento a toda esta infamia que hemos creado, pues la madre natura elimina de su escenario a las especies que no necesita”.

Apocalíptica es la visión que tiene del futuro, pero todavía dice confiar en que los humanos seamos capaces de detener la depredación del medio ambiente y la explotación inmisericorde de nuestros iguales. Me dijo que trabajaría diariamente en crear conciencia entre sus amigos y familiares, luchando para lograr que muchas personas tomen real conciencia de lo que se le viene encima a la Humanidad si esta prosigue con su saga de destrucción y dominio.

Guiado por mi escepticismo le auguré un mal pronóstico en su nueva tarea, ya que soy un convencido de que el Hombre está sobre la faz de la tierra para, precisamente, dominarla aun a riesgo de estragarla insanablemente y terminar succionado por su propia veleidad. Después de todo, el hombre es el lobo del hombre, y ello resulta indesmentible.

Ah…por si acaso…Pancho no sabe leer ni escribir, pero piensa más que cien sabios. No soy –ni nunca he sido- proclive a las predicciones catastróficas, pero debo reconocer que pensando al mundo desde la perspectiva de Pancho, y oteando nuestro planeta con la dimensión del tiempo futuro, la profecía de mi querido amigo bien podría tener visos de certidumbre ya que, al igual que él, desconfío severamente de las intenciones y honestidades de quienes tienen en sus manos la administración de este bello trozo de roca que viaja por el universo infinito y que llamamos ‘Tierra’.

Source: http://www.granvalparaiso.cl/

2 Comments on “Reflexions en espagnol…”


By nelson. April 29th, 2008 at 8:59 pm

This interesting country chilean writer deserves to be read in spanish – should you have to learn it for this – clear, direct and with a just dose of poetry spread here and there, over his fresh pragmatic and common sense views. He send us back to to the ultimate “hic et nunc” we risk sometimes forget in this world going very fast to nobody knows where.
I like it.

By perrita anal. March 15th, 2009 at 11:05 pm

I liked the post and your writing style. I’m adding you to my RSS reader.

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